¡Pequeño Johnny, pequeño Johnny, dale tu rumba a Puertorro! Porque si la olla en la que se cuece la salsa está en Nueva York, es en Puerto Rico donde se encuentran los ingredientes para el verdadero sabor cocolo. Y aunque Little Johnny Rivero radique en la Gran Manzana, el ritmo que marca su corazón rumbero siempre estará en Borinquen.
Por eso, como dijo el gran Rubén Blades, todos vuelven. Y cuando se trata de un gigante del tambor, los retornos no tan solo resultan sabrosos, sino que son necesarios.
Así las cosas, Little Johnny Rivero, el percusionista que durante décadas marcó la esencia rumbera junto a las manos del maestro pianista Eddie Palmieri, regresa con su icónico mazacote a su patria para varios conciertos exclusivos que ningún cocolo de la mata y amante del jazz latino deberá perderse.
Serán presentaciones únicas, pues no se trata de una gira como tal, sino de un compartir íntimo de esta leyenda salsera con el público que ama. Rivero se presentará primero el sábado 11 de abril en el Hotel Sheraton de San Juan, a las 9:00 p. m.
Mientras, el domingo 12 en el San Juan Marriott Resort & Stellaris Casino, junto al cantante, poeta y actor, Flaco Navaja, en el evento denominado ‘Tributo a los más grandes’.
Los boletos para ambos eventos ya están a la venta y usted, cocolo o cocola que nos lee, debe apurarse, pues el cupo en ambos es limitado.
“Es un honor regresar a Puerto Rico y compartir la música que aprendí y viví junto a Eddie Palmieri. Esta serie de eventos es mi manera de rendir homenaje a su legado y acercarlo a la nueva generación de amantes de la salsa y el jazz latino”, afirmó Rivero.
La destacada carrera internacional de Johnny habla por sí sola, como lo hace también cada golpe que le da a sus congas. Desde sus comienzos con la Orquesta Colón, Rivero ha plasmado su arte junto a los más grandes de la música afroantillana, como Palmieri, la Sonora Ponceña, Andy González, Patato Valdés, Rubén Blades, Cheo Feliciano, Justo Betancourt, Celia Cruz, Changuito Quintana, Ray Barretto, entre incontables deidades del Olimpo de la salsa.
Sin duda, este es un espectáculo que ningún salsero de la mata debe perderse.
“Estoy loco por también darle nuevamente toda la Latinergía de mi tambor a mi pueblo boricua. ¡Vamos a la rumba!”, manifestó el jovial músico, una verdadera leyenda del mundo de la salsa.
