El exponente urbano Jay Wheeler se disculpó con la gente fina que fue a su ‘live’ en el Coliseo de Puerto Rico, José Miguel Agrelot, donde enterró la comedia puertorriqueña con un stand up que aún muchos no han comprendido.
A través de una historia en Instagram, Jay insistió en que desde un principio dijo que el show sería para adultos y que hablaría bien malo. Sin embargo, allí fueron niños y las fanáticas de su esposa, Zhamira Zambrano, que no necesariamente es el público que aguanta este tipo de comedia.
“Una noche histórica para mí, para mi equipo de trabajo, gracias. Yo se los dije: que iba a haber stand up, se los dije; que iba a hablar malo con cojones. Así que, a todas las personas que se incomodaron, perdónenme, pero yo se los dije, que iba pa’ encima como yo soy en los podcasts, como soy en los streamings”, expresó en una historia.
El show, llamado “Mundo Rueditas”, incluyó varias cosas. Comenzó con un incómodo stand up de Jay Wheeler, donde este habló sobre cómo tiene relaciones íntimas con su esposa, de una manera demasiado cruda e incómoda, así como cuando Sonya lo explica en El Circo de La Mega y el Padre Orlando no sabe dónde meterse.
Posteriormente, hubo un “Random Chat” con el público del Choliseo, a quienes Jay Wheeler se vaciló. Sí, a la misma gente que pagó más de 200 por verlo.
El momento más olvidable fue cuando se pusieron a cocinar y la gente de Mofongo King no pudo ni prender la estufa.
Al igual que un ‘roast’ donde Chente Ydrach, Victorino Stylo, Flan de Coco, Marko y Rocky Goat incomodaron aún más a la audiencia, pero no tanto como cuando Kiko Blade volvió a gritar que odia a los miembros del Partido Nuevo Progresista (PNP).
El show lo salvó el propio Jay Wheeler cuando se puso a hacer lo que mejor sabe: cantar.
Aquí la reseña: Jay Wheeler ‘live’ desde el Choli: Un cómico desastre salvado por la música
