La representante del Partido Popular Democrático (PPD), Swanny Enit Vargas, reaccionó a la entrevista donde aparece hablando más lento que la refundación de su partido y admitió que tenía dos copas encima.
En entrevista con Radio Isla 1320 la representante admitió que fueron solo dos copas y aprovechó para culpar a los problemas de sonido por afectar más aún la nota que tenía.
Del mismo modo, la legisladora aceptó que fue una mala entrevista.
Fue durante una transmisión del PPD en Juana Díaz que la representante tuvo una intervención para dialogar sobre su trabajo en la Legislatura, que se puso a hablar a la velocidad de Eladio Carrión en el 10K del Teodoro Moscoso.
“Estamos vivos”, expresó Swanny, quien pedía a gritos uno de los Ensure de Pablo José para coger velocidad.
La anfitriona de la transmisión le hizo una pregunta bien larga sobre el PPD, que confundió un poco a Swanny, y esta comenzó a hablar del trabajo que ha estado haciendo en la Cámara de Representantes, pero en un tono como si le hubieran puesto lo contrario al x2 de WhatsApp.
“Definitivamente, estamos haciendo el trabajo. Desde las pasadas elecciones, el partido le abrió la puerta a la juventud y eso me trajo hasta aquí, y estoy agradecida de toda esa base del Partido Popular que me eligió y me llevó a la Cámara de Representantes, y que estamos haciendo el trabajo para ganar”, dijo en un tono más lento que una empleada del CESCO.
Luego se puso a hablar sobre el referido que radicó ante el Departamento de Justicia junto al representante Ramón Torres, denunciando el caso de la exsecretaria del Departamento de la Vivienda, Ciary Pérez Peña, quien hoy está bajo investigación por parte del FEI.
“Se vuelven a repetir los casos de corrupción en el gobierno, pero ya es tiempo de sacar a esta gente. Vamos para doce años de administración del PNP y ya basta”, expresó.
La representante fue parte de una actividad donde se juramentó a Andresito Vélez como presidente del Comité Municipal del PPD en Juana Díaz. El evento fue básicamente un pase de batón por parte del alcalde Ramoncito Hernández, quien le pasó el legado a Andresito, y en Juana Díaz mantendrán la tradición de tener un alcalde que usa su nombre en diminutivo como si todavía tuviera cinco años.
