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A Cuinito, el asesino de Brian, se lo llevó una misteriosa ola justiciera

El director del CIC del área de Fajardo indicó que la Policía desconoce en esta etapa si el hombre enfrentaba amenazas tras salir en libertad supervisada.

Tras haber entrevistado a “entre tres y cuatro” testigos presenciales, la Policía aún no cuenta con algún sospechoso del asesinato de Jesús Bonano Laureano, el surfer de 58 años que había salido en libertad el pasado 2 de junio mediante un recurso de habeas corpus, mientras aguardaba por la continuación de la vista preliminar del caso que enfrentaba por matar a batazos a Brian Ramos Torres en noviembre pasado.

“En la escena, mientras (Bonano Laureano) se encontraba en el balcón, había de tres a cuatro personas que estuvieron en el lugar al momento del asesinato. Continuaremos el trabajo para poder esclarecer este asesinato lo más pronto posible”, dijo Joaquín de la Cruz, director del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) en la región de Fajardo.

Según la Policía, Bonano Laureano fue asesinado de varios impactos de bala temprano en la noche del sábado en el balcón de su hogar, en el sector de La Pared, en Luquillo, apenas tres días después de ser excarcelado bajo supervisión electrónica. La vista preliminar contra Bonano Laureano, según el Departamento de Justicia, había comenzado hace unas tres semanas, pero se había paralizado por motivos de salud de la jueza que atendía el proceso.

En entrevista con Metro, de la Cruz no pudo afirmar si el asesinato de Bonano Laureano está relacionado con la muerte de Ramos Torres o si sobre el hombre pesaban amenazas luego de ser excarcelado.

El pasado 22 de noviembre, Bonano Laureano le quitó la vida a Ramos Torres, también surfer en el área de Luquillo, en un crudo incidente que quedó grabado en video. Alegadamente, Ramos Torres le había reclamado poco antes a Bonano Laureano por la falta de supervisión que mantenía sobre sus aprendices de surfing, lo que provocó que, ese mismo día, el primero hubiera tenido que auxiliar a varios de los clientes de Bonano Laureano.

Molesto, Bonano Laureano habría ido a su casa a buscar el bate de aluminio con el que mató a su colega, de 41 años.

“No tenemos conocimiento referente a eso (si Bonano Laureano estaba amenazado). Se podría decir que sería una de las facetas que estamos investigando, si hubiera habido alguna amenaza, pero eso lo desconocemos todavía. Estamos en esa etapa de investigar si hubo algo, antes o después, pero no lo tenemos todavía”, indicó de la Cruz.

El teniente añadió que, de momento, tampoco se sabe si el autor de la muerte de Bonano Laureano actuó en solitario o en coordinación con otras personas.

“Ese detalle no te lo puedo dar porque todavía estamos muy temprano en la investigación. Mientras sigamos investigando, con el transcurso del tiempo, podremos averiguar si realmente fue en concierto con una persona o fue una sola persona aislada. La investigación arrojará esos detalles”, insistió el jefe del CIC en el área de Fajardo, quien mencionó que las primeras 48 a 72 horas de la pesquisa son “primordiales” para esclarecer el caso.

Además de los testigos oculares del asesinato, de la Cruz señaló que esa área de Luquillo es frecuentada por turistas, por lo que la Uniformada hará el esfuerzo por identificar y entrevistar a otras personas que pudieran proveer información valiosa para la investigación.

El oficial instó a cualquier ciudadano que tenga alguna confidencia sobre el asesinato a comunicarse con la Policía al 787-343-2020.

Al solicitar una reacción al Departamento de Justicia, su portavoz Damarisse Martínez refirió a este medio a unas expresiones escritas que se emitieron el pasado martes, cuando Bonano Laureano fue liberado mediante el habeas corpus.

“El Ministerio Público siempre ha estado preparado para atender el caso. El caso se atrasó por varias cuarentenas en la institución penal, y alegaciones de la defensa sobre procesabilidad del imputado, suspensiones de sus abogados, entre otros. Por estas razones, se liberó al imputado bajo habeas corpus”, indicó entonces la jefa de fiscales, Melissa Hernández.

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