El activista comunitario Ismael Guadalupe, reconocido durante décadas como una de las voces más influyentes en la lucha para expulsar a la Marina de Guerra de Estados Unidos de Vieques, falleció a los 82 años, informó su familia este jueves.
“Con profundo dolor, la familia Guadalupe Torres desea comunicar el fallecimiento de Ismael Guadalupe Ortiz, ocurrido el pasado 20 de mayo de 2026. Incansable luchador por la paz y la justicia de Vieques, Ismael también dedicó su vida a la defensa de la educación, del magisterio y del derecho a la libertad y soberanía del archipiélago puertorriqueño”, expresó la familia en declaraciones escritas.
La familia indicó que Guadalupe falleció en el Hospital Menonita de Caguas tras sufrir un infarto isquémico cerebral. Le sobreviven su esposa Norma, con quien estuvo casado por 55 años, y sus hijos Camilo, Ismael, Yaurel y Sergio Guadalupe Santiago.
“Mi papá encarnó en su vida una espiritualidad de justicia social y supo reconocer a Jesús como el Maestro y único referente para una Vida Eterna y Plena”, añadió su hijo mayor, el licenciado Camilo Guadalupe Torres.“Todos en la familia Guadalupe estamos profundamente agradecidos por el acompañamiento y las muestras de amor para con Ismael y solidaridad con nosotros. Próximamente, se compartirán detalles del acto ecuménico que se realizará para honrar la vida de nuestro amado padre”, sostuvo.
Asimismo, su hijo Ismael Guadalupe pidió a la ciudadanía mantener presente una de las frases más emblemáticas de su padre: “Siempre y por siempre, ¡Paz para Vieques!”.
El viequense había sido hospitalizado en una institución médica en Caguas en días pasados tras sufrir un derrame cerebral.
Guadalupe se convirtió en una figura central del movimiento de resistencia civil que tomó fuerza a finales de la década de 1990, luego de la muerte del vigilante viequense David Sanes Rodríguez durante unas prácticas militares en terrenos de la isla municipio. A partir de entonces, encabezó múltiples esfuerzos de protesta y campañas de desobediencia civil para exigir el fin de los bombardeos y la devolución de las tierras ocupadas por la Marina.
Maestro de profesión y líder comunitario por vocación, participó activamente en el Comité Pro Rescate y Desarrollo de Vieques, organización que denunció durante años los efectos ambientales, económicos y de salud asociados a las maniobras militares en la isla. También fue arrestado en varias ocasiones por ingresar de manera pacífica a las zonas restringidas utilizadas para ejercicios de tiro.
La presión sostenida de organizaciones civiles, religiosas, ambientales y políticas culminó el 1 de mayo de 2003 con la salida definitiva de la Marina estadounidense de Vieques, un episodio considerado uno de los movimientos de protesta más significativos en la historia contemporánea de Puerto Rico.
En años posteriores, Guadalupe continuó reclamando atención para Vieques en asuntos como salud, transporte marítimo y descontaminación de antiguos terrenos militares. Su figura permaneció ligada a la defensa de las comunidades viequenses y a la memoria de la lucha que transformó el futuro de la isla municipio.
