La gerencia del Coliseo de Puerto Rico, José Miguel Agrelot se expresó tras el incidente ocurrido este fin de semana donde el Fher, el vocalista de la banda Maná solicitó a su equipo de trabajo que interviniera con los intérpretes de señas que se encontraban trabajando en el concierto.
A través de una comunicación escrita, el Coliseo de Puerto Rico, indicó que enviarán una comunicación a las respectivas producciones de próximos eventos sobre el programa Sign Check, que promueve la inclusión de la comunidad sorda.
“A raíz de una situación reportada durante un evento reciente, relacionada con la labor de intérpretes de lenguaje de señas, deseamos expresar con claridad que el respeto hacia las comunidades con diversidad funcional es un valor fundamental para nuestra operación. Reconocemos la importancia de los servicios de interpretación como una herramienta esencial para garantizar que todas las personas puedan disfrutar plenamente de los espectáculos que se presentan en nuestras facilidades”, lee la comunicación.
“Como parte de las medidas proactivas para fortalecer esta iniciativa, hemos iniciado el envío de una comunicación formal a todos los productores de conciertos y eventos especiales que se presentan en el Coliseo, reiterando la disponibilidad de servicios de interpretación en lenguaje de señas en todos los eventos programados. De igual forma, se les exhorta a compartir esta información con los artistas y sus equipos de producción, a fin de asegurar una coordinación adecuada y evitar situaciones similares en el futuro”, añadió.
Por su parte, la directora ejecutiva de la Autoridad del Distrito del Centro de Convenciones de Puerto Rico, Verónica Ferraiuoli, aseguró que la conducta del vocalista de la banda “no tiene cabida” en los eventos que se llevan a cabo en el venue.
“Como institución, asumimos con seriedad nuestro rol en la creación de espacios donde todas las personas se sientan respetadas, representadas y bienvenidas. Si bien la ejecución de los elementos artísticos y de producción de cada evento responde a decisiones de sus respectivos equipos, este tipo de conductas no tienen cabida en los valores que promovemos ni en la experiencia que buscamos garantizar en ninguna de nuestras facilidades.A través de iniciativas como Sign Check, continuamos fortaleciendo nuestro compromiso con la comunidad sorda y con el desarrollo de entornos cada vez más accesibles. Nuestro enfoque es claro: seguir elevando los estándares de la industria y asegurar que la inclusión sea parte integral de cada experiencia que se vive en nuestros espacios”, expresó.
¿Qué fue lo que pasó?
A través de Facebook, una usuaria identificada como Jennipher Fernández denunció que el vocalista de Maná solicitó a las intérpretes que dejaran de realizar su trabajo en un momento en que este se encontraba en una tarima secundaria en el venue.
“El concierto de Maná estuvo bueno, pero me dejó con coraje e indignada. Les explico: Fher, el cantante principal de Maná, le dijo a una muchacha (eran varias y se turneaban) que apagara la luz y dejara de hacer lo que estaba haciendo. Tenían una pequeña tarima para la comunidad de sordomudos y ellas cantaban con el lenguaje de señas. Sé que en el público, bastante cerca de donde ellas estaban, había un sordomudo; no sé si había más. Pero de verdad que solamente necesitabas tener uno para que ellas continuaran haciendo lo que estaban haciendo, que no le molestaba a nadie más que a Fher. Estoy indignada con lo que esas pobres muchachas pasaron. Fue muy vergonzoso para ellas. Tuvieron que apagar la luz, que, si observan, no molestaba, aunque continuaron bailando con el lenguaje de señas. Le dijo a la muchacha que se fuera a ching&r (en México el significado es como ‘vete a la mierda’ o ‘vete a otro lado’), que ese era su show. Si se fijan en el video, Fher le hace señas a seguridad de que ellas corten. #Maná debe disculparse con la comunidad y con todos nosotros!”, lee la publicación.
La iniciativa Sign Check comenzó en marzo de 2025 y surge como parte de un compromiso con la equidad e inclusión social, y es liderada por la Autoridad del Distrito del Centro de Convenciones de Puerto Rico (PRCDA), en colaboración con el Coliseo y La Fortaleza.
