Una vez más, Donald Trump, siendo el trolero que es bromeó con la posibilidad de que Venezuela sea el estado 51 de los Estados Unidos, luego de conseguir el campeonato del Clásico Mundial de Béisbol (WBC, en inglés).
A través de su propia red social “Truth”, el presidente escribió la palabra “ESTADIDAD” justo luego del triunfo de Venezuela.

El vacilón de Trump comenzó luego de la victoria de Venezuela ante Italia que les brindó el pase a la final del torneo.
Trump vaciló con la posibilidad de que la “magia” que tiene Venezuela en estos momentos se deba a que sea el próximo “estado 51”.
“¡Vaya! Venezuela derrotó esta noche a Italia por 4-2 en el WBC (béisbol). Están jugando realmente muy bien. Últimamente le están pasando cosas buenas a Venezuela. Me pregunto a qué se debe esta magia… ¿Estado número 51?“, dijo Trump en un mensaje en Truth Social, su red social.
🚨BREAKING: TRUMP IS NOW CALLING VENEZUELA THE 51ST STATE pic.twitter.com/t2tUEeXR4F
— Spencer Hakimian (@SpencerHakimian) March 17, 2026
El pasado 5 de marzo, el Departamento de Estado de EE.UU. anunció que se acordó con las autoridades interinas de Venezuela “restablecer relaciones diplomáticas y consulares”, dos meses después de la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una operación ordenada por Trump.
Posteriormente, el día 10, el Departamento de Estado notificó al tribunal de Nueva York que lleva el caso contra Maduro que reconoció formalmente a Delcy Rodríguez como jefa de Estado.
Venezuela se corona campeón del Clásico Mundial de Béisbol tras vencer a EE. UU.
Venezuela se consagró como la mejor selección de béisbol del planeta tras vencer este martes en Miami a Estados Unidos por 3-2 y conquistar su primer Clásico Mundial de Béisbol, impulsado por un doble de Eugenio Suárez en la novena entrada, cuando el marcador reflejaba un empate a 2.
El doble de Suárez, que llevó a Javier Sanoja a base, rubricó una victoria que comenzó con las anotaciones de Salvador Pérez, en la tercera entrada y de Wilyer Abreu, en la cuarta, mediante jonrón.
Aunque Bryce Harper igualó el partido a 2 con otro jonrón en la octava entrada, Venezuela se recompuso inmediatamente ante un estadio repleto de aficionados venezolanos, y asestó a Estados Unidos su segunda derrota consecutiva en la final, después de que cayera contra Japón en 2023 por 2-3.
Miles de aficionados venezolanos, ataviados con la bandera tricolor, camisetas de figuras del equipo y otros símbolos nacionales, abarrotaron el estadio para presenciar la final del torneo.
El conjunto sudamericano disputaba su primera final en la historia del Clásico Mundial, instancia que alcanzó tras derrotar a Italia en las semifinales.
“Hemos venido desde Nashville, fueron unas 14 horas en carro. Estamos muy contentos por lo que han conseguido los chicos, muchos no pensaban que fueran a llegar hasta aquí”, dijo a EFE Gerardo Rodríguez, uno de los miles de aficionados de Venezuela con entrada para el partido.
Como era de esperar, la salida de los jugadores venezolanos a calentar fue recibida con aplausos y gritos de euforia por parte de sus seguidores.
Alguno que otro aprovechó la ocasión para recordar la reciente captura del depuesto presidente venezolano, Nicolás Maduro, vistiendo una camiseta con la fotografía del exmandatario, arrestado, cuando estaba siendo trasladado en chándal a Estados Unidos.
Otros aficionados, como Andrés, dijeron que tenían fe ciega en su equipo, que había ganado a Japón y a Italia en el camino hasta la final, los dos últimos combinados que han derrotado a Estados Unidos en el Clásico Mundial.
La selección venezolana recibió en las últimas horas el apoyo público de la Política venezolana, como la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
En comparación, los seguidores estadounidenses apenas podían contarse en decenas a las afueras del estadio cuando restaba poco más de una hora para el inicio del encuentro, mientras que destacaban unos pocos japoneses o dominicanos que tenían la ilusión de ver a su equipo en el partido por el campeonato.
Con todo en contra, el equipo estadounidense, que fue recibido entre abucheos por el público, llegó al estadio ataviado con las camisetas de la selección de hockey hielo de EE.UU. que recientemente se proclamó campeona en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina.
